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And I, Spice, the Pumpkin King

Ahh octubre, el mes de las lunas más bonitas, del inicio de la Serie Mundial de Béisbol, de los conciertos de ‘Rocktubre’ y las fiestas de Halloween abarrotadas de tipos vestidos de Joker. Y claro, octubre es también el mes de la calabaza, y no, no las zucchini que van tan bien con unas berenjenas a la parmesana, sino esas anaranjadas que normalmente asociamos con botes de plástico para guardar dulces y decenas de episodios de Scooby Doo.

Y es que, a pesar de ser una fruta nativa de Norteamérica, la gran calabaza naranja sinónimo de Halloween es muy poco usada o conocida en México, más allá de algunos platillos típicos de los Estados Unidos que han sido traídos a manera de intercambio cultural y adoptados por el pueblo mexicano por ser tan, pero tan deliciosos. El mejor y más claro ejemplo de esto es el pumpkin pie – pay de calabaza – un extraordinario postre compuesto por una mezcla de crema de calabaza, canela, clavo y jengibre (sabores y aromas obligatorios de otoño e invierno), que es tradicionalmente servido en las cenas de Thanksgiving (Día de Acción de Gracias).

En épocas recientes, más millennials, la influencia de la calabaza en la gastronomía popular no solo en Norteamérica sino a nivel mundial, se ha manifestado en forma del ‘pumpkin spice’, una práctica y por demás adictiva mezcla de especias usadas en absolutamente todo, desde galletas y cafés de cadenas multinacionales, hasta chocolates y pastas de dientes. Pero, la realidad es que, lo que conocemos como pumpkin spice es obra de la marca de especias y aderezos McCormick, quienes lanzaron a la venta su mezcla especial otoñal en los 50 para facilitar la vida de las amas de casa y hacer más llevaderas sus cenas de fin de año.

No obstante, y como es costumbre en prácticamente todo lo que se vuelve “mainstream”, el uso del pumpkin spice estalló a raíz de la mercadotecnia, las tendencias, la moda y las redes sociales. Gracias al avasallador éxito del Pumpkin Spice Latte, a cientos de compañías se les antojó una rebanada del pay (en sentido figurado) ahogando así el mercado con nuevas versiones de productos ostentando el característico sabor de ese hogareño, cálido y acogedor pay de calabaza servido junto a un plato de pavo al horno un jueves por la noche, mientras los Detroit Lions pierden su partido en televisión nacional.

Y si nunca has tenido la oportunidad de probar el emblemático pumpkin pie, te invitamos a que nos visites en PGBBQ y pidas un rico pay de calabaza, el postre perfecto para una comidaza llena de carne, BBQ, salchichas y macarrones con queso.

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