Sí, la hora feliz tiene una historia, y te la contamos…

Los primeros registros del concepto van desde una obra de Shakespeare, hasta la era de la prohibición en Estados Unidos.

Hasta el momento no hemos conocido a una sola persona que no ame la hora feliz, ya que se trata de una gran oportunidad para relajarse con los amigos y compartir un par de tragos, pero… ¿quién inventó este concepto?, ¿de dónde salió? Ah, pues a continuación te contamos la historia, que por cierto ha tenido algunos cambios desde la Primera Guerra Mundial, sí leíste bien.

El término hora feliz se remonta a la época del mismísimo William Shakespeare y durante el primer acto de su obra “Henry V”, en la que el protagonista dice: “Por lo tanto, mis señores, no omitan la hora feliz. Eso puede dar un impulso a nuestra expedición …”

Sin embargo, sería hasta 1913 cuando la expresión comenzaría a tomar el significado que conocemos hoy en día, siendo utilizada para definir al momento de esparcimiento que tenían los marinos del buque USS Arkansas. Durante esa hora feliz, los miembros de la tripulación podían disfrutar de eventos musicales, así como de presentaciones de box y lucha libre, entre otras actividades.

Años más tarde, en 1920, el concepto tendría un giro que lo acercaría más a lo que conocemos en la actualidad, cuando los estadounidenses empezaron a utilizar este “nombre clave” para referirse a los lugares donde podían consumir alcohol de forma ilegal, previo a la hora de la cena, durante la época de la Ley Seca. La era de la prohibición concluyó en 1933, pero la happy hour apenas estaba por tener sus mejores momentos, ya que a mediados de los años sesenta los restauranteros empezaron a utilizar el concepto para invitar a sus clientes a disfrutar de descuentos y promociones en las bebidas durante una hora o más.

Con el paso del tiempo, la hora feliz tomaría un papel sumamente importante en la estrategia de marketing de todo tipo de establecimientos, como cafeterías, bares y restaurantes, hasta llegar al grado de convertirse en un sinónimo de convivencia y relajamiento, dado que hasta ciertas empresas han tomado el ejemplo para implementar happy hours en las oficinas, donde permiten que los empleados tomen un par de bebidas y se diviertan con mesas de billar, futbolitos, y hasta videojuegos.

Así que ahora ya lo sabes, cada vez que disfrutes de una hora feliz -como la que tenemos en PGBBQ Warehouse -, no olvides brindar por los marineros y por los bebedores clandestinos de la era de la prohibición, ya que, sin ellos, no podríamos tener esta magnífica invención que nos permite disfrutar de una buena cerveza o coctel en compañía de exquisitos platillos y de nuestros mejores amigos. ¡Salud por todos ellos!

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